Sin Censura

A Dud por la complicidad:

Este fin de semana llegué a determinado lugar, acompañada de una pareja de amigos, el marco se me ofreció, con  su estrechez y su música elegible, la  mesa redonda para conformar mi historia inventada o imaginada, con destellos tan reales que por momentos dudo donde empieza el cuento o desemboca la realidad. Imaginen un lugar cerrado, con aire acondicionado, frío, ah!…y  un camarero, con su impecable camisa blanca y su sonrisa importada de película, solícito y servicial, son sus tres únicos clientes.

 Entre amigos, el tiempo pasa, se evapora y comienzan las historias y se mezclan unas con otras; caímos en temas sensuales, erótico;  mórbidos. Todo estaba calentado al fuego de unas frías cervezas del pirata de pañuelo rojo. El camarero desde lejos nos observa y su sonrisa se va evaporando, entre suspiros… de estos no van a irse nunca, y yo descubro unos ojos verdes, unos labios  carnosos y el recuerdo de un beso, me martilla la carne y me apremia el deseo de  cercar esos ojos y creerme por un instante profeta en mi propia tierra.

Mis amigos, apuestan a que no me atrevo a acercarme a él. ¡un reto!, me levanto,  camino despacio regalando mis pasos como gata enamorada y un suave contoneo de mis caderas,  me siento hermosa, con una sencilla blusa de escote pronunciado que no deja lugar a dudas sobre la pequeñez de mis senos.Llego y le sonrío (creo que fue únicamente mía), le pedí un cambio de música y me invitó a entrar en ese privado espacio que hay detrás de una barra, al hacerlo con toda mi intención macabra, rocé con mis nalgas su costado y busqué en aquella discografía barata una melodía que incitara al baile y me diera oportunidad de mostrar mis rítmicos movimientos; encontré una salsa sensual y le volví a dedicar una de mis mejores sonrisas, abriendo el juego, así descaradamente.

Al final no hubo baile, no tuve tiempo de regresar a mi mesa, me abordo inevitablemente con un tímido – como te llamas- volví a mirarle y solo encontré un abismo verde frente a mí, entonces fueron mis pensamientos  los que en estampida me inundaron la mente y no recuerdo exactamente si le di mi nombre real. Cuando quise reptar como cobra, me vi de pronto sola, con aquel hermoso extraño y me quede varada a esa barra, y respondí una a una sus preguntas y me entregué al juego sensual y no me molesto que tocará mi mano, mis palabras brotaban sin saber, sentía un latido conocido en mi sexo, el deseo iba venciendo a las dudas, mientras el verde de sus  ojos se volvió menos profundo y no tuve mas remedio de ser yo, quien le arrancara un beso, ya húmedo y me aferrara como loca poseída a la turgencia de su sexo.

Mi rapidez  de pronto me trajo la lucidez y con ella la cordura, -despacio- me dijo y así en aquella fría barra, fui poseída sin quitarme la ropa, mi falda se arremolino bruscamente a mi cintura, y su ya no tan inmaculada camisa se fue al piso, lo necesitaba en una total desnudez para poder impregnarme de aquel olor, extremadamente masculino, un olor ausente de perfume, olía a corcho de vino tinto, a cristal lavado y levadura, a lujuria desenfrenada. Suavemente entró en mí cuerpo, no quise exclamar un gemido para disfrutar de toda la intensidad de aquella cabalgata, un calor inundo mi pelvis y esta vez no pude callarme y con un grito sordo viajé hasta el mismísimo lugar conocido y extrañamente lejano. Y de nuevo esos ojos me inundaron de verdor, de mar y quise irme, ¿pero como hacerlo si te miran desde un verde tan hermoso?

15 thoughts on “Sin Censura

  1. Oye vivi Felicidades,no importa si es real o no o cuanto hay en ello,lo que sí importa es que está muy bien redactado y claro que trae muy buenos recuerdo.mi mente hecho a volar hasta visualizar ese bar jejeje,sigue así

    • Hola Shutt, que pena?….ya tenemos una larga cola de candidatos de ojos verdes, rojos, lilas, negros…..pero tendras que esperar turno, pero podrias?

  2. cuanto habra de verdad o de sueño, de frustación o deseos. al parecer debes de ser una mujer joven y con una onda loca, me gusta que la gente se han asi que no se repriman de lo que sientan.

    • Primero gracias por leerme, no pierdas el camino. No hay mucha diferencia entre los sueños y las verdades, en lo que lees hay todo lo que quieras ver. Simplemente doy paso a mi verdad y en lo que creo. Date un paseo por mis otras entradas y verás que mi onda no es propiamente loca.( y por cierto para nada me ofende tener una onda loca)

      • Sorry, sorry Viv, lo menos que me gustaría es que te ofendiera mi comentario(Lo hice de buena fe) De veras que está muy bueno. Sobre lo de Duda es porque ha sido quien ha marcado tendencia. Primero ella, luego tú, shere, incluso Helly que no le gusta ese tipo de literatura.
        Gracias por llamarme perro(o perrito) no me averguenzo de ello, son los seres más leales, incluso cuando se les maltratan. Un besote y sigue así que eres muy buena como escritora.

        • Para nada mi pequeño cachorro, y quien dijo que serías un cachorro de perro?….hay tantos otros animales!!!. No estoy ofendida, jamás. En serio. Te quiero aunque jamás me prestases a Rollo.

          • Jamás lo pedistes. jajajaja, solo recuerdo que hayas pedido a bicho. A rollo no te lo presto, te lo regalo.

          • Es que se me arma un rollo tremendo a veces, la verdad es que lo que quería era tu bicho….cierto, me prestas?…tu bichito?

  3. Wao! ¿No sería el mismo bar en el que la rubia miraba agazapada? ;)
    Ustedes mujeres, ¿será que sus lunas andan por el mismo sitio estos días?
    Que candente Vivi, le dejas a una la curiosidad del “¿será cierto?”, de querer saber exactamente cuanto tiene de realidad. El verde es sin dudas un buen color, y qué decir del olor a vino tinto…

    • Es una buena pregunta para lanzarla al aire, todo está en nuestras mentes, somos lo que pensamos, nuestras lunas andan conectadas, quien quita que tu luna se venga a una barra en común y un pobre Camarero no pueda dividirse entre tres hambrientas panteras.

  4. Gracias por la dedicatoria, es un gran placer para mí revolcarte la parte del cerebro en que pares este tipo de historias, porque, como ya se dijo por el blog de la Duda, sin erotismo y obscenidad, sin placer físico, a bordo, la vida es siempre más de lo mismo. auque haya otras ocupaciones que nos gusten y nos eleven.
    Buen cuento Viv…
    Para la próxima, explora un sitio en que hayan dos camareros ojiverdes…para poder acompañarte…

    • Una parte de mí le hace honor a lo que escribiste el otro día del canto de Isis, no basta con ser Madre-mujer, hay que ser diabla, y angelito.

Responder a vivian Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *