Alas Blancas por la vida.

57705-fotografia-g

A Shere por dejarme ver las una y mil razones por las que soy feliz

 

He retado a mi amiga Shere a escribir sobre alas blancas; y a la vez me sentí en deuda conmigo. Dónde están las mías?,  tendré yo a quién cantarle mis alegrías?, o tengo que esperar la vuelta de una pena o dolor para animarme a escribir. Tendré que seguir anclada al amor de Carlitos que es fuente de inspiración divina y a quién mis palabras siempre estarán destinadas? Acaso debo volver al pasado dónde era más joven y no conocía de más obligaciones que la libertad?

Dejo mis cosas a la mitad, los números bailan la danza contable y me quedo pensando. Un pequeño osito me devuelve la mirada sin ojos; recorro mi escritorio que es casi parte de mi vida y aquí encuentro repartida parte de mis alegrías; bailan recuerdos pegados a la pared de postales de mis amigos, dibujos de mi hijo y en la pantalla de la PC aparecen estás letras que les cuentan lo que soy. Y es que es aquí donde se forja el Sur de mi garganta, desde aquí me enlazo a la red de redes dónde los encuentro y gracias a eso ejerzo el derecho a la expresión. Sí estuviera sacando muelas o curando niños enfermos no sería Yo. Y de eso va mi alegría hoy, de mi trabajo que la mayor parte del tiempo odio pero que me devuelve el mar cada día. Un trabajo al que pertenezco desde hace más de catorce años y aunque muchas veces sé que no pertenezco aquí; soy parte de él. Aquí obtuve mi casa, mi espacio soñado de paredes donde colgar mis reproducciones del Greco, mi no-televisor y la intimidad de hacer lo que me plazca. Gracias a eso, encontré una familia tres pisos más arriba, un puerto dónde anclar las soledades que a veces me invaden, otra en el primero que está al tanto que no me falte el pollo por pescaó y el Yogurt que le toca a Carlitos  y todo eso por el simple hecho de ser amigos, sin más retribuciones que las muchas gracias-de nada. Y de eso van mis alegrías hoy, de la cotidianidad del ser. De bajar o subir a lamentar lo mal que se ha portado mi chico o a compartir lo buenas que quedaron mis croquetas de cuadritos de bacon.

Lo cierto es que no alcanzaría a contar mis alegrías, como ayer que me llamo una amiga de la Universidad porque buscó mi cell en la guía de ETECSA o que mi compañero de oficina junto a su esposa me haya traído un regalo inesperado por el día de las madres. Y es que la alegría es tan simple que muchas veces nos pasa desapercibida; sobre todo a mí que la mayoría del tiempo soy bipolar y me lamento y prometo no volver a hacerlo; es la rueda a la que estamos destinados y de la que seguiré prendida, porque de lo contrario mi brújula no tendría un Sur al que volcarme.

9 thoughts on “Alas Blancas por la vida.

  1. Me alegra encontrarte en la cuerda alegre, en las alas blancas y la parte edificante de la vida, que, del tipo que sea, vale siempre la pena vivir.
    Un beso cougar!

    PD. La guía donde tu amiga encontró tu cell no es de ETECSA, es un programa pirata.

  2. Recibir una dedicatoria de un post tuyo es definitivamente emocionante. Alentarte a escribir, motivar en ti la búsqueda de esas alas blancas que alguna vez también te han cosido a la espalda es por demás gratificante y bello.
    Tu tienes motivos para volar que yo quisiera tener, tus alas blancas son más espléndidas que las mías Vivi. Igual, leer tus nostalgias es también algo que disfrutamos, porque te das a ti misma en tu lado más melancólico.
    Gracias Vivi, por dedicarme este post.

    • Cada quién tiene sus motivos Shere, y a veces los motivos forman parte de esa melancolía que me habita. Igual, “me emociona que te emociones” me haces sentir grande y no levanto tres cuartas del piso. Te quiero, desde aquí hasta un poquito antes del cielo (eso de hasta el cielo no puedo quitarselo a charly, !me mata!)

      • jajajaaj No! no me perdonaría yo misma intentar usurpar el puestecito del pequeñín. Pero ese tramo de aquí hasta esos metros antes del cielo, mira, es para mi más que suficiente. No se me dan bien los afectos, no se manejarlos muy bien, ni manejarme yo misma con ellos, pero ustedes se me cuelan chicas, se me cuelan. Es bueno haberlas encontrado, a las tres. Solo espero que algún día una mesa de bar nos acoja a las cuatro y, entre cervezas, hagamos a un lado las palabras escritas y podamos al fin ponerle rostros y voces a nuestras historias.

        • Y si sigues colando, cuela café que lo necesito. jajajaja. Es que tu eres como una gatica, dan ganas de acariciarte, eres una chica muy tierna a ratos….hasta que te despliegas en todo tu esplendor del cisne negro (has visto la pelicula)

          • Nooo, no la he visto, pero si he escuchado críticas de que es un muy buen filme.
            ¿Has visto mi parte tierna? Jolín, mira que esa no se muestra facilmente.
            Y bueno, un buen café express no viene mal eh, ahí también me apunto ;)

Responder a vivian Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *