Lo conocío una madrugada, estaba acostada en dos asientos de su guagua. El estaba de pie y la gente protestaba porque ella usaba dos; le cayó mal que le quitaría comodidad y le espetó de mal talante:- ¡niño que no llora, no mama!-, y le cedío su lado, al rato comenzó a hacer frío y compartío abrigo con el desconocido- aún cuando no es dada a esas gentilezas-. No hablaron casi nada, le dio las gracias entre dientes y ella volvío a su rutina. Lo vio en dos o tres ocasiones y apenas si se dijeron adiós. No volvío a pensar en él, hasta un tiempo atrás en que se encontraba recuperándose de una Anemia que la llevó a a la UCI, sorprendida de que notara su ausencia en la guagua, le agradó verlo, reparó en que era mucho más joven y que tenía encima esas cosas que la atraían en un hombre por encima de otros. Se fueron encontrando a ratos y en las tardes comenzaron a contarse detalles . Ella siempre atrevida le dío su teléfono y lo invitó a compartir unas cervezas animandolo a visitarla en otros horarios, aún cuando la diferencia de edad era bastante.
Nunca digas nunca en materia de amor…Dice Buena Fé, y ahora lo afirma, nunca creyo sentirse atraída por un alguien tan joven, tan tierno y aunque podría ser todo un adulto le costaba verlo como tal.
Con la música de Adele de fondo, en la complicidad de una madrugada pactada, se tocaron las manos como dos adolescentes, se encontró de pronto con su sexo endurecido y sin pena ni vergüenza se aferró a él como si en ello le fuera la vida, y esto que viene ahora puede parecer cursi –me dijo-… hacerlo con él fue como si ya lo hubiera vivido, quizás las ganas y el deseo hicieron lo suyo, pero lo disfruté muchísimo…!un montón!
No sé, que podrá deparar el camino de esa extraña relación, apenas si conocen las semejanzas, más allá de la atracción que experimentan .
Segundas Partes…y nunca fueron buenas……
Eso de Me gusta y con eso tengo bastante tiene una duración indirectamente proporcional al tiempo transcurrido -al menos en este caso- el susodicho personaje tenía la cualidad de al abrir la boca y echar por tierra, todo intento de acercamiento poético-musical-literario e incluso corporal. Ella con su lirismo a cuestas, se vio imposibilitada de poder compartir cualquier MP3 archivados en su PC, solo un par de canciones fueron dignas de su escucha y de tanto oírlas, le resultan odiosamente horribles. Ella se culpa por intentar cambiar las cosas, traspasar las barreras del sexo mudo, sin más palabras que las sucias y vulgares para disfrazar de algo, la nada.
Y ahora es una cadena de lo “no debío”…. para no hacerla interminable no voy a repetirla. Ni siquiera la dignidad del Silencio le puede justificar lo hecho, mucho menos el uso y abuso de un cuerpo ajeno, aún no termina el Máster de Matrona Vieja para poder disfrutar sin culpas ni resentimientos la posesión ajena. La verdad es que la hizo sentirse idiota, estúpida, usada…
Siempre termina en los extremos, siempre se junta con gente rara, y se plantéa si los raros la buscan por ser ella líder en esa onda…no le toca gente común, de su edad, de su época, con sus gustos y disgustos. No lo sabe y sí, porque la culpa es de la soledad, del bloqueo, del calentamiento global, el antrax y hasta del zica.
Lo peor de esta historia es que no pudo devolverle aquella palabrita extremandamente ofensiva, mucho más por escribirla en Inglés justo a las 12 y ETECSA le retirará el servicio mientrás dormía.

Recuerdo esta historia, recuerdo que la contaste hace un tiempo atrás para referirnos la actitud del susodicho. El placer es siempre placer Vivi, los desechos que nos quedan alrededor es lo que duele, lo que lastima. Esta historia ya la vi en otra dupla, aunque con un final diferente, el chico joven e impetuoso que solo te sirve para tomar cerveza y tener un poco de sexo a gusto. No es algo malo, no ha de sentirse culpable la mujer de tu historia, porque en su momento hizo lo que quizo, aunque le haya quedado el vacío de no poder compartir a Sabina o a Serrat.
Me gustó mucho La Pantera Cazada porque más o menos me veo reflejado en tu cuento. Gracias por recordarme ese tiempo, el Deja Vú de hace algunos años.
Gracias a tí por volver a mis letras cachorrito, así que te cazaron no?…..lo que uno se entera cuando tira un dado al aire.
Jajajajaja, la diferencia es que no soy pantera. Ojalá y lo fuera.
Se sabe, las panteras somos las chicas, las cougart de moda.