Palabras.

10 Formas de ser más Inteligente, Según Einstein[09-48-48]Llevo unos días destilando nostalgias y melancolías, resumiendo penas propias y ajenas. Algunas de ellas (las mías) me las he agrandado mucho más de lo que en realidad lo lleva. Me he convencido que soy más fuerte de lo que me creo. Porque la verdad nos hace libres, ella sirve de goma o de cuchilla para raspar lo que crees que no debe estar ahí. Y sí, saber la verdad a veces lleva lágrimas y un dolor sordo que te hace ir bajo la ducha para poder llorar como lo hacen los niños sin asomo de pena. Pero después todo es diferente, sabes qué hacer con ella  y guardarla en el baúl de los recuerdos o cargarla a la espalda; pero ahí si eliges. –Es el verano- me digo, con afán de justificar, y sí, pero también es la química que no es compartida y molesta, pero lo sabes, aunque no te lo digan con todas las letras y palabras. Al final siempre quedará un atisbo de duda que no es esperanza ni ilusión, pero sí el margen para el recuerdo; para ese pasado que se volverá y las palabras que no llegaron a decirse lo dejarán en papel de seda como hojas secas dentro de un libro.

Hay quienes solo son capaces de vivir cuentos cortos; otros con más suerte logran escribir una novela de 7 tomos y más. Pero esa es la vida y lo mejor es vivirla en la verdad, aunque mí querido Sabina alabe las mentiras piadosas, que no son más que algunas verdades-no necesarias omitidas.

Yo quiero palabras todo el tiempo, aunque luego quiera caerme a trompadas por las que no quise oír. Y por eso igualmente las regalo a manos llenas, aunque no hagan eco a quienes van destinadas. Siempre habrá alguien que encontrará en ellas lo que quisiera decir y así mis palabras siempre servirán para algo.

Hay quién no sabe de su poder, y su magia. Hay otros que conociéndolas las usas discriminadamente, pero en su momento son imprescindibles.  Y por eso esta vez haré una excepción y voy a dedicarme unos versos de Sabina:

A mí, porque me toca.

…que el maquillaje no apague tu risa, que el equipaje no lastre tus alas, que el calendario no venga con prisa (…) que gane el quiero la guerra del puedo, que los que esperan no cuentan las horas, que los que matan se mueran de miedo, que el fin del mundo te pille bailando, que el escenario te tiña las canas, que nunca sepas ni como cuando (…) que el corazón no se pase de moda, que los otoños te doren la piel, que cada noche sea noche de bodas (…) que no se ponga la luna de miel

…que las verdades no tengan complejos, que las mentiras parezcan mentiras, que no te den la razón los espejos, que te aproveche mirar lo que miras. Que no se ocupe de ti el desamparo

(…) que ser valiente no valga tan caro, que ser cobarde no valga la pena, que o te compren por menos de nada, que no te vendan amor sin espinas que no te duermas con cuentas con cuentos de hadas…(…) que el corazón no se pase de moda, que los otoños te doren la piel, que cada noche sea noche de bodas (…) que no se ponga la luna de miel.

2 thoughts on “Palabras.

  1. Pues que bien que te regales esas palabras de Sabina, y que hoy respires otros aires, más sobrios, más esperanzadores. Te has reconocido fuerte y que quieres vivir en la verdad de la vida, la tuya, la que tienes; así que nada, a ser la Lulú que te toque ser y a intentar ser feliz.

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