Que podré decirle a esta –ya- entrañable amiga que hoy (16) está de cumpleaños. Sobre todo porque me entero por ella misma, mi memoria; esa que no me salva de lo que quiero olvidar, borra sucesos tan importantes como los nacimientos de los seres que amo. Y es que en ella se conjugan todas las cosas que admiro y faltan en mí. Desde su bondad y condescendencia con personajes que sacan de las casillas a su ternura eterna, que la inmortaliza en su Ingravidez. Por su amor incondicional a los locos que se traspolan cada día, por tener la asertividad de no coincidir con los días en baja de ninguna de nosotras que somos fieles seguidoras de su talento.
Ella destaca en su poesía con delgadas líneas que pueden ir de lo más sublime hasta lo más perverso, del morbo a la inocencia. Y teje con sus manos una fina red que nos mantiene atados a todos.
Me perdí el conocerla, encontrarla a mitad de un trayecto, con un café prometido y un cartel anunciando su bienvenida. Pero sí que la conozco, tanto como si ella fuera el revés de mí, y al final no somos tan diferentes y lo que nos une es tan fuerte que ha superado como bien dice Dan, el entierro prematuro de Foros, e incluso en este momento mi alcance a su blog. Ella hace de emisaria entre la Ingravidez y el Sur, para que no me pierda cada nueva entrada, cada palabra que gesta y da a luz en su afán de ser como se muestra en su página un hada buena que irradia paz y armonía.
Me atrevo pues a regalarle un intento de verso libre, que brota como agua viva de los pequeños pozos de luz que quedan en mi alma.
Feliz día, de sobra sabes que te quiero,
A Maite, amiga.
Pálida y gentil dama,
perdida entre letras que gritan un nombre,
Arranca girones de su cabello
para atar las palomas que llevan cartas, susurros.
Del sur, al desnudo y la Ingravidez
No hay más que un salto, un click
Una esperanza, complicidad eterna.
Más septiembres cercan el ciclo ancestral
De tu belleza, la que dejas ver y la que no.
No basta gritar felicidades hoy,
Quiero redobles de tambores
Y el cañón de las nueve se escuche en
Otras tierras arrastrando la eterna duda,
De mi (nuestra) Duda.
PD: Disculpas, como poeta, soy remendona, pero te quiero entre todos los jirones, más y más.

Hola. Si, nuevamente llego para desentonar, y me disculpan. Aunque no se publique mi comentario (que no me gustaría verlo) lo único que quiero es que llegue este mensaje a ustedes, a quienes administran este blog. Había entrado en otras ocasiones siempre dejando para después la lectura de su contenido. Esta vez aunque no todo, leí un poco más. Sobre todo los comentarios. De literatura no se nada, leo poco y poco escribo. Las cosas que escribo son meros comentarios o post técnicos para una página que por más grande que sea para mi… ahora no tiene la menor importancia. La paz que me ha dado el verso que dedicaste a tu amiga es grande, y ver nombrar septiembre en él me hizo sentir aún mejor pues también cumplo año en ese mes. Había olvidado la bondad y la suavidad de pueden transmitir las palabras, parece por un segundo que había olvidado la comunicación que es de las cosas puramente humanas(pues lo hemos desarrollado más que cualquier otro ser vivo), había tal vez olvidado el amor. Gracias por existir y por poner tus sentimientos en un blog, me recuerda que hay bondad en alguna parte y me da fuerzas para seguir.
Lindas palabras y gracias por llegarte, y no desentonas, para nada, aquí todo “entona”, basta querer para poder, escribir cuando sale de la verdad siempre es bello. Vuelve y Felicidades para tí atrasadas por un septiembre pasado.
Muy linda tu entrada Viv, Duda la merece, se ha ganado nuestro cariño a través del suyo propio.
Ustedes hacen una muy buena mancuerna, eso es avidente ¿y yo? bueno, a mi me encanta estar cerca de ambas, alimentándome de todo lo que dejan a su paso. ¡Feliz cumple Dudú!
Tú, eres parte de nosotros, eres “supuestamente” la parte cuerda, el equilibrio, la esperanza, el ancla a la realidad. Nuestra gatita pequeña. Sin tí no seríamos “nosotras”, lo que pasa es que eres un ser más terrenal, mas de caminar y andar. Eres más cerrada, pero no por eso especial. Yo la verdad respeto mucho tu criterio y te quiero. Y es una pena que Dan no pueda sumarse más.
No es hoy el día indicado para mi facilidad de palabras.
Cuando las personas que amo me demuestran su amor me atraganto y me quedo callada, me voy encogiendo en mi enorme tamaño físico (mido 1.70) hasta casi desaparecer, porque si algo evito, es llamar la atención.
Sé que he luchado, junto con unas(os) pocos más por no perder nuestra bella amistad, que se puede mantener vía teléfono, pero que por el intercambio diario de palabras, de sentires, de congojas y jodederas virtuales, como eso de irnos a un bar con bastones y culeros desechables y juntas pero sin saber quién es cada cual, porque se demora tanto el encuentro físico que llegaremos a tener Alzheimer para cuando se produzca, es que se fortalece.
No sabría vivir ya mi jornada laboral sin tí, sin Sher, Sin H, sin la presencia intermitente de Dannes, sin Hope, sin el Nic, sin mi Helly Raven. Ustedes son mi soledad acompañada, mi silencio vocal pero el griterío en letras, ustedes son los que retroalimentan mi creatividad, los que me miman. Ustedes junto a los seres de mi familia conforman ese grupo de afectos que no se cambia por nada.
Y tú sobre todo, que a pesar de tropiezos y de algún que otro enamoramiento común, eres mi bastón, mi Wendy, mi escribidora preferida, mi yang, mi tesoro.
Te quiero…gracias por dedicarme una entrada. La guardaré, como tantas cosas geniales tuyas que ya atesoro. La más importante: tu cariño.
Gracias amiga, por el lugar que encuentras para mí, por los encontronazos, por el ying.(seríamos un ying-yang) bastante disparejo. Pero igual te quiero y cuídate para encontrarnos antes del alzhaimer. Te quiero.