Se miran, presienten; tropiezan. Desconoce su nombre y a que se dedica, le deslumbran los colores de su rostro y el pelo ensortijado; su frente despejada y los vaquero ajustados. Siempre se encuentra su mirada, se saludan sin hablar ni movimientos de cabezas ; nada les descubre quienes son y que hacen, pero se saben ahí … Sigue leyendo Extraños
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