Mentiras y Gordas

Yo le quería decir la verdad por amarga que fuera…

…pero ella prefería escuchar mentiras piadosas

Y uno a veces vive en una burbuja; se fabrica un cuento de hadas y un mundo irreal para poder sobrevivir; sobre todo en la web donde puedes ser quien quieras, cambiarte de sexo, de nacionalidad y de orientación, puedes incluso ser dos o tres dependiendo de los medios al alcance y la capacidad, porque no es muy simple mantener  los hilos de una mentira que se teje a trozos y la que por lo general vas olvidando. Y hay omisiones de la verdad, que por sonar bonito no suelen ser igualmente de fatales. Y no voy a adentrarme en el dogma filosófico que la verdad absoluta no existe, solo que por estos días en el ring de mis pensamientos ellas se baten en un duelo desmedido e injusto.

Tengo que ser sincera, a veces las digo; la mayoría de las veces por diversión o quizás porque no siempre la verdad nos hace libres, cuando tengo dudas prefiero callar y no decir nada; al menos a las personas que me importan, pero trato de ser coherente en lo que hago y digo. No suelo agregar un Te quiero como un slogan en mis comentarios y muchas veces me cuesta decirlo –en vivo y en muerto-.

Y un día una mentira te golpea y haces de ella una historia, atas cabos y te das contra la pared y sangras, vas perdiendo la fe en el mejoramiento humano a despecho de Martí que según cuentan no fue el mejor ejemplo de verdad, porque la mentira tiene los pies cortos y siempre se cansa de correr. Y no es mi post un ataque contra ella, seguirá existiendo para bien o para mal de los que la necesitemos en algún momento. Aunque las olvidemos y se imponga la disculpa y el perdón. Yo prefiero las verdades crudas; a la cara. Te dejan sin aire, extenuada pero molestan una sola vez, luego puedes quedarte con ella e incluso creer que es mentira en tu interior, como si fuera una novela rosa.

Pero lo bueno de lo malo es que al final la verdad siempre se impone,  y de vez en cuando una mentira anidará golondrinas en mi pecho y una verdad volverá de sal las estatuas. Es como el amor y el olvido, ciclos que no dejan de repetirse.

Y como canta Diana Fuentes lo que hoy es luz, mañana es sombra, lo que fue lluvia será sol.

Intentemos vivir en la verdad cada día, al menos en la que creemos.

 

 

6 thoughts on “Mentiras y Gordas

    • NO creo que sea tan absoluto. Vivimos y es un hecho…pero aunque no lo creas, la vida tiene muchas mas verdades que mentiras.

  1. Estoy muy de acuerdo contigo Vivi. Yo miento poco, no me gusta hacerlo, y he sufrido en muchas ocasiones la herida que deja a veces la honestidad, cuando mentir me hubiera salvado del dolor en el que decir la verdad me hundió, pero eso no me ha cambiado, he vuelto a optar por la verdad a la siguiente oportunidad. Al igual que tú detesto que me mientan, y más cuando de sentimientos y emociones se trata, de correspondencia, y más aún cuando la mentira es sin fundamento, sin motivo, sin razón. Por eso trato de no hacerlo a los demás, aun cuando a veces alguien te exige un “te quiero” que no te ha nacido dentro.
    Pero están esas otras mentiras que menciona la Du, las necesarias, las que protegen y salvan. Esas, al menos, se perdonan y hasta se comprenden. Ésas son las que equilibran.
    Pero pienso que el quid de todo está en tu frase final: “vivir en la verdad, en la que creemos”, porque ser honestos no es no mentir nunca, sino saber ser consecuentes con nuestra verdad, la que anida dentro de nosotros, la que debe ser defendida a capa y espada.

    • Hubiera jurado que respondi esto, yo tengo una frase muy a tono con lo que dices, “la dignidad del silencio”..en nombre la verdad se hacen muchas cosas, pero eso no va a cambiar nunca. Solo queda ser lo que nos toca ser en la forma en la que vivimos. Gracias Shere, que no dejas nunca de pasar por mi Sur….Un beso.

  2. La mentira, como tantos otros sentimientos o valores negativos es necesaria, porque la perfección no existe y todo necesita un contraste, un equilibrio.
    Ah, hay mentiritas y MENTIRAS. Decirle a un hijo que todo está bien cuando tienes un problema para no preocuparlo es una mentira protectora. Decirle a alguien un Te quiero y andar repitiéndoselo a muchos, cuando sabes que ese alguien te tiene en un sitio de preferencia es una MENTIRA que lastima.
    Hay que saber diferenciarlas, y respetar los sentimientos ajenos.

    Te quiero Vivi…con sinceridad total.

Responder a Helly Raven Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *