Amigas y Amor
Hoy es mi último día posible de este año de escribir un post, y de pronto la alegría de tanto tiempo se disipa por un instante. Ultimo es una palabra que no me gusta, me resulta muy definitiva en su contexto gráfico. Pero a fin de cuentas hoy es el último viernes del 2017 y el único –esta sí que me gusta- 29 de diciembre del 2017. Hay tantas cosas que he querido escribir, tantas personas que quisiera ver; sentir, amar.
Raúl Paz será siendo mi anhelo permanente, pero lo escucho y su voz en mi oído conforta esa ausencia que nunca podré llenar, y hay otras tantas posibles que me da miedo de que no puedan suceder nunca: conocer a mis amigas Dud y Shere y a la vez me da un miedo terrible de que alguna vez pueda conocer a un muchacho de pelo largo al que le cantaría eternamente…no hay nostalgia mayor que anhelar lo que nunca jamás sucedió …y recuperar a viejos amigos me trae siempre recuerdos que no hubiera querido despertar.
Hoy soy un lío. Pero incluso me encanta enredarme, decirle a mi querida Daya que estoy nostálgica y al acto me devuelva su palabra salvadora:
-waooo nena, pero qué te pasa??, aquí estoy yo para aliviarte, siéntete afortunada de tenerme por el lado de acá y reírte las gracias a carcajadas, anda!!
Hay tantos libros que quisiera leer, tantos lugares que ir y tantas ausencias por llegar, que a riesgo de todo quiero que la vida me de mucho tiempo para eso, para todo. Y aunque no quiero ser repetitiva de lo que escrito antes, tengo que hacerlo porque han sido salvavidas en medio del dolor y la alegría mis amigas que no necesito decir sus nombres.
¡Gracias por tanto amor, por la incondicionalidad e irracionalidad!
¡Por las mismas historias, por no hacer caso de los consejos!
Gracias a todas y Felicidades
Que el 2018 se una cadena más de tanto amor.
Las amo.